Nosotros los cristianos tenemos el mismo sentir que el Señor tiene ya que su espíritu mora en nosotros.

¡Como queremos que nuestros seres queridos, compartan con nosotros el amor que el Señor provee!. Que puedan disfrutar de la salvación eterna de su alma, los beneficios y las bendiciones de ser hijos de Dios.

Como dice la canción de Leeland "Tears of the Saint":

Hay lagrimas de tus Santos (aquellos lavados con la sangre de Cristo), que lloran por los perdidos y los no-salvos, Lloramos para que ellos vuelvan a casa... Señor, los guiaremos a casa...

Con esta energía y buena disposición, vamos a comenzar con nuestro análisis.

Has hecho todo lo posible por esas personas; le has predicado, oras por ellos, le hablas, le ministras, pero aun así no se arrepienten!

En este estudio, vamos a analizar algunas de las posibles razones por las cuales ellos no aceptan a Jesús como señor y salvador a pesar de ser el regalo gratuito con más valor que el ser humano pueda llegar a tener en toda su vida, no lo toman.


 Causa #1. Porque no conocen, o le han explicado mal.

Oseas 4:6 Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.

Este tipo de no-creyentes, son aquellos que no han tenido la oportunidad de que le lleven el Plan de Salvación, o que no se lo hayan explicado de manera correcta. Si eres uno de ellos, estamos muy emocionados y te invitamos a leer el siguiente artículo: "Porqué Reina la Maldad"

Con todas las situaciones que limitan que la verdad salga a  la luz, tantas malas doctrinas, cristianos fríos que no se apropian de la Gran Comisión, malos testimonios, y muchos factores más, muchos de los no creyentes no lo son, porque no lo saben o están confundidos. Es nuestro deber el darle a entender a los no creyentes el mensaje de Salvación.

Si luego de saberlo, no creen, o no lo deciden, que su decisión caiga responsablemente sobre ellos, pero que no sea por nosotros que el mensaje no llegue como debe de llegar!


Causa #2. Porque no quieren cambiar su estilo de vida

A este tipo de no-creyentes, se le ha explicado y ellos han entendido. De hecho, en su corazón saben que es verdad, reconocen que Jesús es el Señor, pero no quieren hacerlo. La pregunta que nos hacemos es ¿Porqué?, es el mejor regalo que podamos recibir, gratis y permanente!

De acuerdo a nuestra experiencia podemos decir que las causas más comunes son las siguientes:

Su "Yo" no lo deja: Este cuerpo humano dado al pecado con el que crecemos, nos cuesta quebrantarlo y no queremos abandonar nuestros hábitos, por lo que muchas veces tomamos la actitud de "Voy a vivir mi juventud" o "Mi vida" y antes de morir me arrepiento. Tienen ese algo que no quieren soltar y se aferran a él como si fuera la mejor opción.

Lo peor es que ese algo siempre es para su propio mal y perdición, se esclavizan de ello y teniendo la llave del candado en sus manos, no intentan abrirlo.

Hace unas cuantas decenas años en mis país, hubo una ayuda de parte del estado para aquellas personas que vivían en estado marginal a orillas de ríos contaminados y en condiciones infrahumanas. A estos, el estado le construyó un residencial de apartamentos y se los regaló. Ellos se mudaron en estos, pero al final, terminaron vendiéndolo y volviendo a la misma orilla donde fueron recogidos.

La respuesta: No se "acostumbran".

Se sienten muy "cómodos" en su estado y aunque el otro sea para su propio bien, prefieren aferrarse al actual. 

Generalmente tienen una lucha interna: ¿Te sientes acorralado cuando te hablan sobre Cristo? ¿Sientes el corazón acelerado, sudoración, ira, molestia? Ten cuidado de que el Señor esté tocando tu corazón y te estés resistiendo a él y tengas una lucha interna espiritual. 


Causa #3. No creen que sea verdad

Muchos engañados y otros que se aferran a teorías no-comprobadas se ciegan para no ver. Podemos ver una clara evidencia de esto en el siguiente video, donde se demuestra como nosotros preferimos creer huecas filosofías humanas creadas por humanos falibles antes que creerle al único Dios Todopoderoso que es Santo por lo cual NO puede mentir.

Como dice el famoso versículo:

Romanos 1: 18-22 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios

La Biblia es la palabra de Dios infalible que permanece. Si tienes un corazón sediento de verdad, te invitamos a que busques de ella tal como lo hizo Josh McDowell, un ex-ateo, que por cierto, por averiguar la verdad, terminó arrepintiéndose. Recomendamos el libro "Más que un carpintero" y "Evidencia que exige un veredicto".


Causa #4. No es su tiempo

La Salvación es una obra exclusiva del Señor.

Dios conoce los corazones de cada uno de nosotros, creyentes o no. Muchas veces, tenemos que pasar por un proceso en el cual nuestra forma de ser actual (que impide que procedamos al arrepentimiento) cambie a una forma en la que podamos aceptar el regalo de Dios.

¿Cuantas personas no se convierten luego de vivir por una situación en la cual se vean forzados a buscar de algo que pueda controlar lo que nosotros no podemos? No nos resistamos al llamado y dejemos que la obra del Señor obre naturalmente en nuestras vidas y disfrutemos de ella. Al final, es a nosotros que nos conviene!


 

Causa #5. Sienten que no tienen nada por que arrepentirse. Soy una buena persona!

Muchas personas se consideran "buena gente" y que como han hecho más cosas buenas que malas si existe un cielo, irían allá y esto es un problema serio. Se engañan a si mismos! 

Tenemos que entender, que no podemos medir las justicia de Dios en base a nuestros estándares; tenemos que hacerlo de acuerdo a los suyos. Para poner un ejemplo:

  • El mirar a alguien con lujuria, es como adulterar: Mateo 5:27-28 
  • La rebeldía es como pecado de adivinación: 1 Samuel 15:23
  • El estar disgustado con tu hermano es como asesinato.
  • Mentir sin importar los motivos y los medios es un pecado.

¿Quién no ha hecho alguno de estos?

Si pudiéramos contar las mentiras que decimos en nuestra vida nos daremos cuenta que somos mentirosos.

Si pudiéramos contar las veces que hemos mirado a alguien con lujuria nos daremos cuenta que somos un adúltero.

Si pudiéramos contar las veces que hemos puesto a algo o a alguien como sagrado sin serlo nos daremos cuenta que somos idólatras.

1 Corintios 6:9-12 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Entonces, si por nosotros fuera, TODOS estamos perdidos. Alguien dijo: La ley no fue dada para cumplirla, fue dada para darnos a entender nuestra imposibilidad de cumplirla siempre.

Pero gracias a Dios, que se ha hecho hombre para pagar la fianza de nuestros pecados para poder exonerarnos nuestra sentencia. 

Efesios 2:8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.