Ya eres salvo y nada ni nadie te separar del amor de Dios (Ver Romanos 8:39). Entonces ¿Porqué Dios nos ha dejado aquí? ¿Porque no nos ha llevado como fue tomado el Profeta Elias? ¿Porque nos ha dejado en esta tierra maldita y llena de maldad, donde el pecado todavía reina y donde estoy expuesto a la tentación?

Dios tiene un propósito para todos, en especial para aquellos que han sido reconciliado con él por medio de la sangre del Cristo. En la Biblia, he podido encontrar de manera clara los propósitos que Dios nos ha revelado y estos son los siguientes:


1. Estamos aquí porque somos sal y luz del mundo

Por medio de nuestro testimonio, ¿Cuantas personas no han llegado al Señor?. El nos ha nombrado sal y luz para que seamos ejemplo para los demás. De hecho, de valde es el dar un buen consejo acompañado de un mal ejemplo. Por lo que todo lo que hagamos, se hace como si fuera para el Señor, dando lo mejor que tengamos en todas las áreas de nuestra vidas y así mostrar a los demás cuan grande es el poder de Dios que hemos dejado obrar en nuestra vida! (Ver 1 Corintios 10:31)

De hecho, seremos provocados y tentados más por Satanás que cualquier otro ya que somos el blanco perfecto para hacer caer a muchos!. Así como podemos ser de bendición para muchos por un buen testimonio, seríamos maldición para el más aún si damos uno malo. ¿Entiende la responsabilidad que tenemos con el Señor? Hay de aquel que sirva de tropiezo!


Estamos aquí porque todavía no es el tiempo

El Señor nos ha dejado aquí porque por medio de nosotros el espíritu santo queda en esta tierra. ¿Que pasaría si ya no estuviéramos los cristianos? Pues el Espíritu Santo ya no moraría en nadie y el Ministerio de la Iniquidad tendría las riendas sueltas y cuando seamos tomados, será el tiempo para que empiece la Gran Tribulación. 

2 Tesalonicenses 2:7: Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida.


Estamos todavía aquí por el amor de Dios hacia los perdidos

Se nos ha dado la tarea de llevar a Cristo a los demás. Dios no quiere que nadie se pierda, si no que todos procedamos al arrepentimiento y podamos tener una relación con nuestro creador. (Ver 2 Pedro 3:9). 

El Señor nos ha mandado a predicar hacia los perdidos y la iglesia es parte del cuerpo de Cristo donde el Señor es la Cabeza y cada uno de nosotros tiene una función dentro de la gran Misión de llevar el mensaje de Salvación a todo el mundo.

Te invitamos a que veas el siguiente video que empieza justamente en la parte que queremos que escuche sobre el compromiso que tenemos de llevar la palabra de Dios:

1 Corintios 12:12-30: Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos...

¿Esto significa que debemos de dedicarnos todos a tiempo completo a la Gran Misión que el Señor nos ha encomendado? ¡Si! Pero esto NO significa que TODOS debemos ser o misioneros o pastores. Todo forma parte de un hermosa y organizada dinámica.

1 Corintios 12:18-22: Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.  Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios;

Los pastores y misioneros reciben un llamado especial de parte de Dios y los demás aunque no recibimos el llamado TODOS tenemos la misma misión. Las ovejas viven, trabajan, se relacionan en todo lo que hacen para la gloria del Señor al igual que los pastores y misioneros. Esto sirve tanto para dar ejemplo hacia los demás, como también trae como consecuencia prosperidad y estabilidad en cada una de las áreas.

Aparte del ejemplo que cada uno de los fieles y sus pastores dan, también es deber el ofrendar su diezmo (Si, los pastores y misioneros están llamados también a diezmar), y este fondo debe de ser utilizado para el crecimiento de la iglesia y aportar hacia los ministerios y las misiones que ha su vez trae más fieles que dan su diezmo localmente como internacionalmente, por lo que el alcance de la predicación se amplía a medida que una iglesia local va creciendo.