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No es noticia para nadie que últimamente han sucedido cosas muy particulares en todos lados. Somos testigos cada día de como el pecado del mundo hace que la ira y el juicio de Dios esté más cerca. Y es que todos merecemos ser castigados por los errores que cometemos día a día.

Gracias damos a Dios por su misericordia, por su bondad, por su gracia hacia nosotros, que sin ser merecedores de nada nos ha dado lo más valioso, a su hijo Jesús, en sacrificio para que mediante El no perezcamos.

Aveces nos sentimos tan angustiados.. como si las cosas dependieran de nosotros. Si por el hombre estuviera sostenido el mundo hace tiempo no habría nada más que los vestigios de la destrucción.

Siempre me pregunto como serían las cosas si nuestro Dios no fuere de la forma que es. Si El no nos viera a través del sacrificio de Su hijo.

Debemos de orar siempre dando primero las gracias porque es lo único que podemos dar. Porque se cumple la voluntad de El y no la de otro u otros. Y porque hayamos gracias ante El. Por las cosas que El nos da. Por que El nos pone una conciencia agradecida. Por nuestros amigos que son como regalos.

Esperando siempre la venida de nuestro Maestro Jesús en la fe que también es un regalo. Que Dios nos siga amando y bendiciendo con el Amor eterno con que siempre lo ha hecho.

Recordando siempre que por más mal que pueda estar la situación nuestra solución está a la distancia de una oración. Porque siempre dependeremos de ti Padre. Amén.